PerCIBO · Nota 003
Autismo
El mundo también entrapor otras puertas.
Dos universos me enseñan, cada día, que la vida no necesita sentirse de una sola manera para ser completa.
01 Una definición del alma
Este post me cuesta
un poco más.
Pueden existir muchas definiciones. Yo lo vivo día a día, en vivo y a todo color, desde dos universos distintos que comparten el mismo cielo, aunque no siempre el mismo clima.
Al día de hoy no consigo aglomerar palabras suficientes para encerrarlo en una explicación concreta. Así que soltaré la de siempre, la que nace del alma, y ya veremos:
Una manera única de percibir la vida.
No intento hablar por un espectro entero. Apenas abro una ventana hacia lo que ocurre aquí, en nuestra cotidianidad.
02 Una experiencia viva
Una casa llena de lenguajes.
Crío bajo el espectro en niveles uno y tres. Esa es nuestra realidad: amplia, dinámica y llena de matices que continúan revelándose con el tiempo.
En nuestra cotidianidad conviven palabras, miradas, sonidos, silencios, movimiento, memoria y una curiosidad que aparece de formas inesperadas. Cada expresión encuentra su momento y cada momento puede abrir una puerta distinta.
He aprendido a reconocer conversaciones que no siempre comienzan con una voz. Algunas llegan en una frase brillante; otras, en un gesto, una cercanía o una mirada capaz de decirlo todo sin pronunciar una sola palabra.
Cada uno tiene su propio pulso para descubrir el mundo. Con ellos, la paternidad no se repite: se reinventa y mantiene despiertas mi creatividad, mi atención y mi manera de amar.
A veces imagino que el mundo no les llega menos.
Tal vez les llega entero: con la luz más encendida, el sonido más cerca y cada cambio rozando la piel.
03 Lo que también comunica
Escuchar también puede ocurrir con los ojos.
Con el tiempo comprendí que el silencio nunca estuvo vacío. Era yo quien todavía no conocía su idioma.
Una mirada puede ser una respuesta. Un movimiento puede contener una petición. Un sonido puede anunciar alegría, cansancio o la necesidad de regresar a un lugar seguro. El silencio también puede ser descanso, refugio o una conversación completa esperando el momento correcto.
En el otro universo, las palabras llegan con facilidad y abren caminos veloces, curiosos, inesperados. Aun así, poder nombrar algo no siempre significa poder explicar todo lo que ocurre por dentro. También ahí la observación tiene mucho que decir.
Desde entonces practico algo sencillo y profundo: detenerme antes de interpretar. Observar antes de corregir. Acercarme sin invadir. No para descifrar cada momento, sino para descubrir la forma particular en que cada uno decide compartirlo.
04 Lo cotidiano también brilla
El amor aprende otros idiomas.
La cotidianidad tiene su propio pulso. Una costura puede cambiar una mañana, una rutina puede organizar el día y un sonido puede transformar por completo el ambiente. Aprender esos matices ha vuelto mi mirada más precisa.
Y en medio de todo aparece el humor inesperado, la alegría transparente, los pequeños rituales y esos abrazos que llegan sin anuncio. La vida no ocurre solamente en los grandes avances; muchas veces se revela en un gesto breve que ilumina la casa completa.
Aquí, amar también significa observar, esperar, ajustar e intentar de nuevo. Es aprender cuándo acercarse, cuándo dar espacio y cuándo celebrar esos destellos que podrían pasar inadvertidos ante una mirada apresurada.
No puedo encerrar el autismo dentro de una definición. Puedo decir que afinó mi manera de escuchar y me acercó a dos mundos que no necesitan parecerse para estar llenos de verdad.
