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PerCIBO · Nota 004

Condiciones raras

Lo extraordinario
no cabe en un número.

Tuve la suerte de conocer a un ser humano perfecto que llevaba consigo una condición que el mundo apenas conocía.

Una percepción de Papá · 4 minutos

Meilí vestida como una heroína, rodeada de colores intensos
Una presencia imposible de medir.

01 La definición

Rara por su frecuencia.
Inmensa por su existencia.

Una condición rara afecta a un número muy reducido de personas en comparación con la población general. Esa es la definición.

Mi vida conoció otra dimensión de la palabra: lo poco común también puede ser perfecto, luminoso y capaz de transformar todo lo que toca.

menos de 100 casos conocidos

02 INAD

El dato era pequeño.
Su presencia, imposible de medir.

Cuando llegó el diagnóstico de INAD, había menos de cien casos conocidos en el planeta. Era una cifra difícil de imaginar, pero nunca fue la forma de mirarla.

Ella seguía siendo ella: una vida completa, una sonrisa con su propia luz y una presencia capaz de llenar cada espacio. INAD formó parte de su historia; jamás fue su definición.

03 Lo que siempre estuvo claro

El amor no necesitó instrucciones.

Como padre, aquella condición hizo que la vida se viera todavía más rara de lo que ya la veía: más profunda, más intensa y llena de detalles que merecían toda mi atención.

Mi amor hacia ella solo crecía. No por la condición, sino por el privilegio de compartir la vida con ella, conocer su forma de estar en el mundo y encontrar nuevas maneras de acompañarla.

AMORENTREGATIEMPOCUIDADO DIGNO

Con condición o sin ella, la respuesta siempre habría sido la misma: estar presente, cuidar con dignidad y hacer de cada instante compartido un lugar donde el amor pudiera seguir creciendo.

Hay vidas que el mundo llama raras
porque todavía no aprende a medir su inmensidad.

— Papá

Padre Feliz

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